Báez: “Dios no es ni cómplice de los injustos, ni de quienes se pliegan a las pretensiones de los poderosos”

El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Monseñor Silvio Báez, expresó que Dios no es cómplice de injustos si de quienes se pliegan a las pretensiones de los poderosos.

La Homilía dominical de Báez se da en el contexto de la farsa electoral municipal en Nicaragua.

“Más allá de la justicia humana, la fe nos da la certeza de que Dios les hará justicia, comunicándoles su misma vida, pues Él no es cómplice de los injustos, ni alguien que se pliega a las pretensiones de los poderosos”, dijo Báez.

“En lugar de alienarnos, la fe en la resurrección nutre y estimula nuestro compromiso con el presente, ayudándonos a superar los límites y las heridas propias de la condición histórica”, añadió.

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El jerarca señaló que es absurda la supuesta religiosidad de quien invoca a Dios, como Creador y dador de vida y, al mismo tiempo, irrespeta la dignidad de las personas y se impone con un poder fundado en la mentira, la opresión y la violencia.

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Báez refirió que en el evangelio de este domingo, un grupo de saduceos se acerca a Jesús para interrogarlo sobre un hipotético caso que tiene que ver con la resurrección de los muertos. 

Los saduceos eran un grupo al que pertenecían las familias sacerdotales y la clase alta de Jerusalén, que se distinguían por ser conservadores y tradicionalistas. Aceptaban como libros sagrados de Israel solo el Pentateuco, la Toráh, los cinco primeros libros de la Biblia y, como dice el evangelio de hoy, “negaban la resurrección de los muertos”.

“Es un error representarnos la vida después de la muerte a partir de nuestras experiencias actuales. La vida resucitada no reproduce ni prolonga la condición humana que vivimos ahora. Hay una diferencia radical entre nuestra vida terrena y la vida plena y eterna, sostenida directamente por el amor de Dios después de la muerte. Esta Vida es absolutamente “nueva”. Por eso, la podemos esperar pero no la podemos describir o explicar. Es lo que profesamos cada domingo al decir: “Creo en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro”, añadió.

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