Rodríguez deberá buscar nuevamente beneplácito y Murillo adelante veto

Estados Unidos deberá pedir nuevamente el beneplácito a la dictadura de Nicaragua para que acepte a su candidato a embajador en Managua, Hugo Rodríguez, a criterio del exdiplomático Guillermo Belt.

Este viernes, el Senado de Estados Unidos confirmó a Rodríguez como sucesor del embajador en Managua, Kevin Sullivan.

Sin embargo, la vicepresidente y vocera de la dictadura, Rosario Murillo, señaló esta misma jornada que Hugo Rodríguez no será aceptado en el país.

“Aquí no entra Hugo Rodríguez”, dijo Murillo en su alocución en los medios de comunicación propiedad de la familia dictatorial.

“El señor Hugo Rodríguez no será bajo ninguna circunstancia admitido en Nicaragua y mucho menos como exponente de las peores formas de relaciones entre los Estados, contraviniendo todos los postulados de la convención de Viena”, añadió Murillo.

A criterio de Belt, Estados Unidos debe solicitar nuevamente el Beneplácito y retirar del país al actual embajador Kevin Sullivan.

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“Se puede estar pensando en que se pida el beneplácito de nuevo. Creo que lo más conveniente para Estados Unidos es que llamen al embajador Kevin Sullivan para otro cargo y que dejen un encargado de negocios”, añadió.

Sin embargo, Belt aseguró que si luego de las gestiones diplomáticas, la dictadura no acepta a Rodríguez, Estados Unidos podría tomar la misma medida con el representante nicaragüense en el país norteamericano.

“Luego, se presenta el beneplácito para el ahora embajador confirmado para Nicaragua y ver qué hace la dictadura. Si la dictadura niega el beneplácito, entonces, Estados Unidos podría tomar la medida diplomática clásica de pedirle al embajador nicaragüense que se retire”, consideró Belt.

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Unión Europea y el Vaticano no deben enviar otro embajador

Belt señaló que la expulsión de la embajadora de la Unión Europea es una “acción grave” al igual que la del Nuncio Apostólico Waldemar Sommertag.

“Si Estados Unidos deja pasar esto, si la Unión Europea manda a otro embajador y El Vaticano manda a otro nuncio, se le mandaría un mensaje a Ortega de que no pasa nada”, señaló.

“Ortega está casi completamente aislado y está tratando de reditar su estrategia durante la Guerra Fría, al aliarse con los dos principales enemigos de Estados Unidos. Él ya eligió a quienes va a tener de enemigos. Eso es señal de debilidad”, añadió Belt.

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