El destierro del vicerrector de la UCA y el odio de la dictadura

La dictadura de Ortega y Murillo, desterró de facto al vicerrector de la Universidad Centroamericana (UCA), Jorge Huete Pérez, quien pretendía regresar el pasado sábado 24 de septiembre de un viaje de trabajo que realizaba en Córdoba, Argentina, en donde participó como vicepresidente de la Academia de Ciencias de Nicaragua.

Una fuente de la UCA, informó a Café con Voz, desde la tarde del martes, la decisión del régimen de negar el ingreso al país, sin mayor justificación. «Como a las otras personas, a los curas y profesionales que les han negado entrar a Nicaragua, la línea aérea Copa le comunicó en la escala de Panamá, que desde Managua les dijeron que él no podía abordar y desde entonces, está ahí viendo qué hacer ante esta situación», dijo la fuente universitaria.

Gran profesional y crítico de estafa canalera

Jorge Huete, vicerrector UCA, es un reconocido académico nicaragüense que dirigió por muchos años el Centro de Biología Molecular de la UCA. También su voz fue de las más críticas a la estafa canalera, presentada por la dictadura como la panacea que sacaría del subdesarrollo al país, gracias a Wang Jing, un chino estafador internacional, llevado a Nicaragua de la mano por el hijo de los dictadores, Laureno Ortega Murillo.

«El proyecto del Canal Interoceánico por Nicaragua es un ejemplo que ilustra la anacrónica concepción de desarrollo predominante en el país: una apuesta contra viento y marea por crecimiento económico sin desarrollo sostenible», escribió en un artículo publicado en la edición No 385 de la Revista Envío, en abril de 2014.

Añadió que «a pesar del enfoque economicista del proyecto del Canal presentado por el gobierno, no se ofrecieron estudios de pre-factibilidad económica ni planes racionales ni cifras creíbles. Tampoco se sustentó el proyecto en estudios ambientales, lo que ha provocado una preocupación generalizada sobre las posibles afectaciones a la biodiversidad, a los recursos naturales y a los ecosistemas del país».

De igual forma el vicerrector UCA desterrado sostuvo que «al otorgar la concesión canalera sin los estudios previos de impacto ambiental exigidos por ley, dando muestras de asombrosos niveles de incompetencia e irresponsabilidad con el país, no solamente se pasó por encima del marco ambiental nacional y de los estándares internacionales, también se ignoraron las advertencias de los expertos sobre la necesidad de realizar el debido estudio ambiental antes de aprobarla».

Su destierro se conoció el mismo día que el padre Guillermo Blandón, párroco de la iglesia de Santa Lucía en Boaco, informó que la dictadura también le prohibió volver al país del extranjero. Dictadura niega ingreso a Nicaragua al sacerdote Guillermo Blandón

Idiaquez y Huete fuera de la UCA

Antes de Huete, la dictadura decidió dejar fuera de Nicaragua a quien fuera el rector de la UCA, el padre José Idiaquez, negándole el derecho a renovar su pasaporte. El padre Chepe, viajó a México en 2021,por motivos de salud y cuando intentó volver, primero le negaron la entrada y luego dejaron que se venciera, sin derecho a renovarlo.

La UCA informó el pasado 1 de junio que el padre Rolando Enrique Alvarado López, funge como nuevo rector de esa casa de estudios, relevando en el cargo al también sacerdote jesuita José Alberto Idiáquez Guevara, quien estuvo en el cargo desde 2014.

Idiáquez formó parte de la Alianza Cívica y participó en el primer intento de Diálogo Nacional tras la masacre orteguista contra la Rebelión de Abril, mediado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), pero renunció a la organización cuando esta abandonó la Coalición Nacional en busca de un candidato para las votaciones generales de 2021.

Tanto Idiaquez como Huete, han sido de los que apoyaron a los jóvenes que protestaron desde 2018 en las calles, como en el interior del campus de la universidad, cuando el régimen empezó a arreciar la represión y no permitía manifestaciones de ningún tipo en las calles.

El cambio de rectores ocurrió cuando la UCA enfrenta diversas presiones del régimen de Ortega, como la cancelación de la partida presupuestaria del 6% constitucional que se le asignaba para el otorgamiento de becas. Además este año también le quitaron el espacio que ocupaba en el Consejo Nacional de Universidades (CNU).

De esta manera queda demostrado una vez más el odio que la dictadura tiene con la UCA, semilla de rebelión de los tiranos del pasado y los criminales del presente.

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