Nicaragua registra el mayor descalabro en la calificación de respeto a la libertad de prensa

periodistas independientes

Nicaragua ocupa el puesto 160 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de 2022, según un estudio elaborado por la organización Reporteros Sin Fronteras, en el marco del día mundial de la Libertad de Prensa, este 3 de mayo.

Nicaragua se encuentra inmediatamente después de Venezuela en el respeto a la Libertad de Prensa y cinco puntos por encima de Honduras. A estos tres países, la organización los califica como “muy graves” en cuanto al respeto de la libertad de prensa.

La organización destaca que Nicaragua protagoniza el mayor descalabro en la puntuación al descender 39 peldaños y entrar en la zona roja de la Clasificación.

“La parodia de elecciones organizadas en noviembre de 2021, que llevaron a Daniel Ortega a su cuarto mandato consecutivo como presidente, se ha sucedido de una persecución feroz contra las voces críticas”, señala Reporteros Sin Fronteras.

Periodistas en Nicaragua se exilian ante amenazas judiciales

La organización señala que la gran mayoría de los periodistas independientes son amenazados por acciones judiciales abusivas y han tenido que huir del país.

Sin embargo, la desconfianza hacia la prensa ha seguido ganando terreno, “alimentada por una retórica contra los medios y una generalización de los discursos estigmatizantes por parte de la clase política”, especialmente en Brasil, Cuba, Venezuela, Nicaragua  y El Salvador.

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“Cada vez más visibles y virulentos, estos ataques públicos fragilizan a la profesión y alientan procedimientos judiciales abusivos, campañas de difamación e intimidaciones -especialmente contra las mujeres- y acoso en Internet contra los periodistas críticos”, señala Reporteros Sin Fronteras.

Agresiones en todo el continente

La organización señala que la situación crítica hacia la prensa independiente se extiende en casi todo el continente americano, donde los periodistas desarrollan su labor informativa en un entorno cada vez más deteriorado y tóxico.

“Como ya sucediera en 2020, la crisis del coronavirus ha supuesto un acelerador de la censura, ha generado graves dificultades económicas a la prensa y ha planteado serios obstáculos para acceder a la información sobre la gestión de la pandemia por parte de los gobiernos de Latinoamérica”, señala.

Un ejemplo del deterioro del respeto a las libertades públicas es El Salvador, que ocupa el puesto 112 y que registra por segundo año consecutivo, una de las caídas más pronunciadas de América Latina, cayendo en 30 peldaños.

Reporteros Sin Fronteras señala que desde su llegada al poder en 2019, el presidente Nayib Bukele ha multiplicado los ataques y amenazas contra los periodistas críticos con su administración, creando así la imagen de una prensa enemiga del pueblo.

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“Esta deriva autoritaria se acompaña de cambios en el marco jurídico (como la “Ley de Agentes Extranjeros” u otras modificaciones del código penal) que hacen que el trabajo de la prensa sea aún más complejo”, señala.

Por otro lado, el 2021 cerró con alrededor de siete periodistas asesinados en México, país que ostenta el puesto 127, manteniendo su posición como el  más mortífero del mundo para la prensa y se sitúa en la posición 179 sobre 180 del indicador de seguridad para periodistas.

“Costa Rica sigue siendo la excepción del continente y el alumno aventajado de América Latina (8º en la Clasificación)”, concluye Reporteros Sin Fronteras.

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