Ortega nacionalizará distribución de energía para evitar sanciones y quiebra

Energía será nacionalizada

Managua, 18 dic (EFE).- El dictador, Daniel Ortega, propuso este viernes declarar de «seguridad soberana y de interés nacional la totalidad de las acciones» de la distribuidora de energía TSK-Melfosur Internacional, conformada por las empresas españolas TSK y Melfosur y que compraron las acciones de Gas Natural Fenosa en las nicaragüenses Disnorte y Dissur.

La propuesta del gobernante fue enviada con carácter urgente a la Asamblea Nacional, cuya Junta Directiva, controlada por el oficialismo, convocó a una sesión extraordinaria para el próximo lunes, donde se prevé sea presentada y discutida esa iniciativa.

La nacionalización se concreta en el segundo párrafo de ese articulado que dice que «por ministerio de la presente Ley, la participación accionaria de TMI, S.A., en Disnorte y Dissur pasa a ser propiedad total del Estado de la República de Nicaragua«.

De esa forma, se revierte la privatización de la distribuidora de energía eléctrica que se efectuó en abril de 1998, cuando se constituyó de la segmentación de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel).

El proyecto de «Ley de aseguramiento soberana y garantía del suministro de la energía eléctrica a la población nicaragüense» tiene como fin «garantizar la continuidad y seguridad del servicio público básico de la energía eléctrica a la población», según el texto enviado por el Ejecutivo.

Las distribuidoras Disnorte y Dissur, antes propiedad de la filial nicaragüense de la española Gas Natural Fenosa, pertenece hasta ahora a la sociedad TSK-Melfosur Internacional, conformada por las españolas TSK y Melfosur.

Gas Natural Fenosa vendió sus participaciones en las distribuidoras Disnorte y Dissur a la sociedad nicaragüense TSK-Melfosur Internacional por 57,8 millones de dólares, según informó la compañía en Barcelona en febrero de 2013.

La filial de la española Gas Natural Fenosa era dueña del 84 % de las acciones de Disnorte y Dissur que distribuyen la energía eléctrica en Nicaragua desde 2000 y por un período de 30 años.

La eléctrica española cedió al Estado nicaragüense en mayo de 2008 el 16 % de las acciones de su filial en Nicaragua como pago de una deuda por 11,5 millones de dólares, y un asiento en el consejo de administración de su filial en Managua.

Buscan evitar sanciones

El esquema ideado por el régimen es para «triangular» las acciones que Albanisa habría comprado al grupo TSK, a un costo económico que no ha sido revelado. Hasta ahora ningún funcionario del régimen ni de las compañías han confirmado públicamente ese negocio.

La decisión de toma semanas después que se ha especulado sobre el alto riesgo de que la distribuidora sea sancionada por EE.UU., como efecto colateral de ser parte de los negocios de Albanisa, es que deciden nacionalizar a la empresa eléctrica. De igual manera se conoce que la distribuidora tiene grandes deudas con las generadoras y que no tiene solvencia para responder.

La iniciativa, que no ofrece información sobre TSK-Melfosur Internacional, establece que las empresas Disnorte y Dissur serán operadas y administradas por las instituciones y/o empresas que el Estado, a través del Ministerio de Energía y Minas, autorice y delegue para tal efecto.

Disnorte y Dissur continuarán siendo sociedades anónimas regidas por el derecho privado y mantendrán inalterables sus diferentes relaciones comerciales con el resto de agentes económicos integrantes de la industria eléctrica, de acuerdo con el proyecto.

Los derechos y obligaciones de ambas distribuidoras se mantendrán inalterables y se garantizarán los derechos sindicales y laborales adquiridos de todos los trabajadores, según el documento.

Asimismo, el Estado garantizará la continuidad del servicio público de la energía eléctrica a la población.

Además, en un plazo no menor de un año, el Estado deberá garantizar la participación de otros operadores idóneos nacionales y/o internacionales, dando prioridad a la incorporación de sujetos privados o mixtos.

Las distribuidoras de energía Disnorte y Dissur tiene un total de 1,16 millones de consumidores en Nicaragua, un país de 6,5 millones de habitantes.

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