Los hijos de Putin

Putin

Por Enrique Sáenz | Sin duda, el mejor retrato de las intenciones totalitarias y fascistas del régimen de Daniel Ortega es el proyecto de ley denominado “Ley de regulación de agentes extranjeros”. Con esta ley Ortega impondría una jaula a todos los ciudadanos nicaragüenses bajo la amenaza de liquidar el ejercicio de cualquier derecho político y confiscar los bienes de sus víctimas.

Todo nicaragüense que tenga un vínculo con el exterior se transforma en sospechoso y se expone a multas, penas, pérdida de empleo o de contratos legítimos y, lo remarcamos de nuevo: se expone a que se confisquen sus propiedades.

Ese proyecto de ley se complementa con la pretensión de la mafia en el poder de establecer la pena prisión perpetua para intimidar y, cuando corresponda, castigar a quien se les antoje pues ya sabemos que los jueces actúan como verdugos al servicio del monarca, condenando sin pruebas, en secreto y sin derecho a la defensa, a los nicaragüenses que el régimen señala como opositores.

Sin embargo, debo reconocer que al comentar la semana anterior este proyecto de ley desconocía que además de lo brutal, en su contenido, se trata de una vulgar chapucería. Lo que hicieron fue copiar una ley que hace años Vladimir Putin impuso en Rusia. Hasta el nombre le copiaron porque allá también la mordaza en se llama Ley sobre agentes extranjeros. Ni siquiera se tomaron la molestia de cambiarle el nombre, al menos para disimular. Pero bueno, ya sabemos, si son sinvergüenzas en la mucho, igualmente son sinvergüenzas en lo poco.

Una vez más confirmamos que ni para eso tiene imaginación la mafia en el poder. O se copian de la receta del somocismo, o se copian de Cuba o Venezuela, y ahora aparecen copiándose de Putin.

Digamos unas palabras sobre Putin. Se encuentra en el poder desde 1999, unas veces como presidente y otras veces como primer ministro. Impuso un modelo de dominación que es una mezcla de la antigua monarquía zarista, de estalinismo y de mafia. En fin, un régimen totalitario que aplasta sin piedad a sus opositores y toda forma de protesta, controla medios de comunicación y organizaciones sociales, mientras una oligarquía mafiosa se enriquece al amparo del poder político.

Pues bien, en la Rusia de Putin impusieron una ley en el 2012 precisamente para reprimir a las organizaciones de la sociedad civil que desarrollaban alguna actividad independiente. A fines del año pasado la ley fue reformada para incorporar a personas físicas. Es decir, ahora no solamente organizaciones, sino también ciudadanos individuales caen bajo la amenaza de ser calificados, perseguidos y penalizados como agentes extranjeros.

Leé también: Alertan de nefastos efectos de Ley de Regulación de Agentes Extranjeros

Los mafiosos de aquí no tuvieron empacho en copiarse de sus congéneres, los mafiosos rusos.

Naturalmente, no se limitan a copiar leyes represivas. Recordemos que Ortega se ha afanado por estrechar lazos con el nuevo zar ruso: convenios en materia de comunicaciones, tanques, un supuesto programa de capacitación a la policía para lo cual construyeron un edificio desproporcionado, el convenio para que buques de guerra puedan aprovisionarse en los puertos nacionales, entre los acuerdos que se conocen.

Estos hechos traen a la memoria que jerarcas y seguidores del régimen se llenan la boca proclamando que son hijos de Sandino, otros que son hijos de Bolívar y del Ché; asimismo, en el colmo del arrebato se han declarado hijos de Carlos Fonseca y de Daniel Ortega.

Con los hechos relatados resulta evidente que también son hijos de Putin.

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