No hay desembolso del BID para el régimen sin cumplir compromiso

Prueba COVID-19

El dictador Daniel Ortega deberá cumplir una serie de requisitos que le impone el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el desembolso 43 millones de dólares destinados a enfrentar la pandemia de la COVID-19. El asunto es que estos requisitos exigen mayor transparencia en los datos de aplicación de pruebas para detectar el virus de SARS-CoV-2.

El economista Róger Arteaga, quien fue representante de Nicaragua en el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), aduce que «si Ortega decide no cumplir, deberá renunciar al desembolso”.

Los compromisos del desembolso del BID

Para que el BID pueda desembolsar estos recursos, Ortega se comprometió a cumplir un protocolo de información al público en general que incluye revelar:

  1. Muestras procesadas
  2. Muestras negativas y positivas
  3. Edad de los casos positivos
  4. Sexo de los casos positivos
  5. Procedencias de los casos positivos
  6. Total de casos acumulados
  7. Casos recuperados
  8. Fallecidos
  9. Tasa de letalidad

“Si Ortega no informa lo que se compromete, entonces, no hay préstamo. Este es el préstamo mas atado que he visto en la historia de los banqueros ya que es un préstamo que va ser bien supervisado, controlado a través de otras institcionanes internacionales”, dejó claro Arteaga.

Exministro de Salud duda sobre cumplimiento del compromiso

Sin embargo el exministro de Salud, Lombardo Martínez, pone en duda que el régimen vaya a cumplir con los compromisos impuestos por el BID, pues señala que Ortega está acostumbrado a no cumplir sus compromisos.

“De acuerdo al comportamiento de Ortega para gobernar, yo tengo dudas que vaya cumplir con el BID; pero como tiene problemas para obtener préstamos externos y está aceptando la crisis del sistema de salud”, arguye el exministro de Salud.

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Régimen juraba estar preparado, pero ante el BID admitió debilidad

Desde que impactó la pandemia en Nicaragua, el pasado 18 de marzo cuando se conoció el primer caso de COVID-19 en Nicaragua, el régimen inició promoviendo entre sus simpatizantes y la comunidad internacional de que el país estaba bien preparado para hacer frente a la pandemia, gracias al modelo que salud que ha impulsado en los últimos años, así como las inversiones que han realizado en hospitales.

El propio dictador Ortega dedicó más de una hora el 19 de julio a proclamar sus logros en este campo social.

Sin embargo, el régimen de Daniel Ortega, debió admitir ante los funcionarios del BID la gran debilidad del sistema de salud actual para hacer frente a la crisis sanitaria a cambio de obtener un préstamo por 43.15 millones de dólares.

Según el régimen, el dinero será destinado para invertirlos en una red de hospitales del país y crear condiciones para que más laboratorios públicos masifiquen la aplicación de pruebas de COVID-19 y detectar a tiempo a los infectados, la única manera que hasta hoy existe en el mundo para detener la propagación del virus.

Falta transparencia en los datos

Hasta ahora el régimen se ha negado a brindar esa información a la población, principalmente el número de pruebas que en el país se están aplicando para detectar a los infectados, lo que ha creado una sensación de que la transmisión de este ha cesado su intensidad. A nivel de Centroamérica los gobiernos dan esos detalles que el BID está insistiendo al régimen, e incluso señalan cuáles son las zonas geográficas con mayor incidencia de contagio.

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Además en el marco del proyecto, el BID financiará a la dictadura asistencia técnica para la implementación de una estrategia de comunicación en medios masivos orientada a la prevención y manejo de la pandemia, que abarcará una campaña educativa para varios segmentos poblaciones de riesgo.

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