Rosario Murillo estuvo amargada el domingo y busco con quien desquitarse. Decidió hacerlo con El Vaticano, el Papa Francisco, con monseñor Rolando Álvarez, con los sacerdotes, con la iglesia Católica y todo lo que se le pareciera. Lo hizo a través de un flamígero y hepático comunicado en el que tildó de «depravado» y «pedófilo» a […]