Nicaragua, bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, se encuentra entre las dictaduras más extremas y represivas del mundo, según un reciente análisis publicado por The Economist.
En un ranking global que evalúa a más de 40 dictaduras, Nicaragua ocupa el octavo lugar, superada en poco por regímenes atroces como los de Afganistán, Corea del Norte, Sudán, Somalia y Siria.
El informe de The Economist destaca que la radicalización dictatorial de estos países se mide en función de factores como la corrupción, las restricciones a la participación ciudadana y el control absoluto al estilo de los talibanes en Afganistán o el régimen de Corea del Norte.
The Economist retrata el horror de Nicaragua
El régimen criminal de Nicaragua, marcada con puntos rojos en la clasificación, es considerada por la prestigiosa revista internacional como la peor dictadura de América, superando incluso a crueles dictaduras como Cuba y Venezuela.
La dictadura la encabezan Daniel Ortega y Rosario Murillo, un par de ancianos que llegaron al poder por los votos mínimos en 2007 (38%) y desde entonces se han aferrado a base de violencia, corrupción y fraudes electorales.
En 17 años de dictadura, el país refleja un grave deterioro en indicadores clave de democracia, como el proceso electoral justo y pluralista, el funcionamiento del gobierno, la participación política activa, la cultura política democrática y el respeto a las libertades civiles.
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Borrell ya había había calificado a Ortega como «el peor dictador»
Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, ya antes (2023) ha calificado a Ortega como uno de los dictadores más violentos del mundo, una opinión que se alinea con la evaluación de The Economist.
Y más atrás, el papa Francisco lo había tildado de desequlibrado a Ortega y calificado su régimen como una combinación de las peores dictadras de la historia.
Sobre la pareja violenta pesan señalamientos de crímenes de lesa humanidad por sus incontables asesinatos de al menos 355 en 2018, violaciones, torturas, desapariciones, secuestros, destierro y confiscación de la población civil.
En la lista de las dictaduras más extremas que acompañan a la oprobiosa dictadura de los Ortega-Murillo figuran, Sudán del Sur encabeza el ranking, seguido de Somalia, Afganistán, Myanmar, Corea del Norte, la República Centroafricana y Siria, con Nicaragua justo después.
Entre talibanes y sandinistas no se distinguen
Países como Turkmenistán, Chad, la República del Congo, Laos y Venezuela, que también están marcados con puntos rojos, se encuentran en posiciones cercanas a Nicaragua.
El régimen de Ortega ha buscado estrechar lazos con varios de estos regímenes y se ha aliado con otros en la lista, como Irán, Rusia y Corea del Norte.
En julio de 2024, Nicaragua estableció relaciones diplomáticas con Turkmenistán, un país con un sistema autoritario similar y se acercó al régimen táliban de Afganistán, salvaje y extremista.
Además, en junio de 2022, la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó un acuerdo de libre visado con Kazajstán, otro régimen represivo como Biolorrusia, otro en el listado y aliado de Ortega.
Algunos de estos países dictatoriales han expresado interés en unirse al BRICS, un bloque intergubernamental liderado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, del cual Nicaragua es parte.