“Justicia restaurativa” propuesta por Rafael Solís, es inaceptable

El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís, dijo a periodistas en Costa Rica que no se debería estar pensando en ser duros con las sanciones a los violadores de derechos humanos en Nicaragua, sino que se debe aplicar “justicia restuarativa”, concediendo reducción de penas carcelarias a quienes hayan cometido delitos de lesa humanidad. Un ex funcionario judicial explica porque es inviable la propuesta del ex padrino de bodas de Daniel Ortega.

El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, manifestó que en el tema de justicia en Nicaragua, no se debería de pensar en justicia para culpar a los políticos, sino en justicia restaurativa a como lo hizo Colombia al perdonar los delitos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, propuesta que no es viable a los ojos del especialista en Administración de Justicia y ex funcionario del Poder Judicial, Yader Morazán, basado en que los contextos y hechos son distintos.

“El caso de la justicia restaurativa que se aplicó en Colonia y que la ha señalado la CIDH, Amnistía Internacional, pudiera ser por lo que Nicaragua no es suscriptora del Tratado de Roma que estableció la Corte Internacional Penal y un Código que es un muy duro en el caso de los crímenes de lesa humanidad, que nos llevaría quizás a otra guerra civil”, dijo Solís a periodistas nicaragüenses que lo entrevistaron en Costa Rica el lunes pasado.

Por su parte, Yader Morazán, expresó que la propuesta que hizo Solís pretende suavizar penas a implicados en los delitos de lesa humanidad que colaboren con las nuevas autoridades con el beneficio de reducción de penas.

“La justicia restaurativa es la que pretende restaurar una situación punible, la que corresponde a proceso de transición a la democracia es la transicional; no tenemos un sistema judicial capaz de juzgar y sancionar crímenes porque no existe una fiscalía que sea objetiva y menos un sistemas para investigar estos crímenes, en estos procesos se hace una especie de sistema de justicia que se adapta a las necesidades y características del contexto, no significa impunidad, tampoco estamos en el caso como Colombia en las FARC, lo que trata es reconocer el terreno y adecuarse a esas necesidades, para poder investigar las líneas de mando, necesariamente se necesita de la colaboración de uno de estos criminales…” manifestó Solís.

Además, Solís dijo que su propuesta de justicia restaurativa busca que los sancionados por delitos de lesa humanidad, puedan tener oportunidad política para desempeñarse en entidades estatales.

“La justicia restaurativa trata de establecer otro tipo de sanciones que son mas fuertes pero que implican después alternabilidad en la discreción que se de por parte del tribunal para poder después que se cumpla la sancion, establecer medidas alternas de casa por cárcel, por eso es que Gustavo Petra y más de 20 miembros de las FARC están ahora de diputados en el congreso”, dijo Solís, abriendo la invitación a pensar en algo parecido a Ortega, Murillo y sus secuaces.

Para Morazán el caso de Colombia difiere con la crisis que vive Nicaragua desde abril de 2018, pues son dos conflictos diferentes, uno de ellos armados y en el caso de este país, totalmente pacífico. “Solo hacer la comparación es completamente fuera del lugar, porque en todo caso en Colombia el conflicto realmente no ha concluido con incorporar a la vida política, a los que estaban en armas”, dijo el ex funcionario judicial.

Solís reveló también que recibió ordenes directa de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo para que emprendiera juicios irregulares con decisiones políticas en contra de los más de 1,600 manifestantes que fueron apresados. Asimismo, agregó que realizaba informes que enviaba a la pareja dictatorial en el que en uno les hacía caso y en otros no.

“Fueron varios casos, nos daban (orientaciones) ellos (Ortega y Murillo) de a quienes querían condenar y yo reunía a los jueces para indicarles, luego yo elaboraba los dictámenes, los enviaba al Carmen y a veces tomaban en cuenta mi criterio, otras veces no”, dijo el ex magistrado.

Armas de alto calibre eran del Ejército de Nicaragua

La complicidad del Ejército de Nicaragua en la represión de abril de 2018, cuando jóvenes, ancianos y sociedad civil salieron a las calles para protestar en contra de unas fallidas reformas a la Ley de Seguridad Social, cuyas manifestaciones fueron reprimidas con armas de alto calibre con disparos, cada día se acerca más, tras las confesiones que hizo Solís.

“Tengo la percepción que las armas eran del ejército, eso es una cosa que es muy difícil de negarlo, lo cual implica algún grado de participación haber entregado armas… Yo leí todos los dictámenes, lo que más me impacto fue ver los francotiradores disparando al cuello, la nuca o el corazón y la gran cantidad de dictamines a los que tenia acceso, a los que no tuvo ni la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos), ni el GIEI (Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes), lo que se es que hubo una dirección de asesinar a estos muchachos”, confesó el exmagistrado.

Para Morazán quien es abogado de profesión; Solís no solamente se convirtió en un testigo de la matanza de abril de 2018, sino que se volvió en acusador directo al afirmar que los delitos se realizaron directamente desde el régimen, bajo la cadena de mando de la policía, paramilitares y miembros del Ejército vestidos de civil, quienes portaban armas de alto calibre.

“Esto lo convierte en un testigo directo para encontrar a los responsables y quienes participaron en toda esta cadena de crímenes de lesa humanidad, a como dice él, tuvo acceso directo a los dictámenes de medicina legal y haber pertenecido al Poder Judicial, las palabras de él es muestra que existen evidencias, estas personas pueden ser testigos en un futuro”, sostuvo Morazán.

Ejército tiene culpabilidad por acción y omisión, dice experto

El abogado también señaló que las declaraciones de Solís demuestran que el Ejército no cumplió con su mandato de defender la estabilidad y paz del país, al contrario, se plegó y participó de manera directa en la violación a los derechos humanos de los nicaragüenses.

Morazán resaltó que la Constitución Política de Nicaragua establece que el Ejército tiene la función de combatir la amenaza a la seguridad, defensa nacional que ponga en peligro la Existencia del Estado nicaragüenses y sus funciones y los principio fundamentales de la nación, a como cita el artículo dos de la Ley 855, Ley de Reforma y Adiciones a la Ley 181, Código de Organización, Jurisdicción y Prevención Social Militar.

Asimismo, señaló que el articulo 5 de esa misma Ley, le ordena al Ejército el respeto de la dignidad de la persona humana, el pluralismo político y social, no obstante a juicio de Morazán, los militares incumplieron.

“Con el tema del Ejército, si no fue responsable por acción, que lo dudo mucho, no me queda duda que es responsable por omisión, que no hizo caso al llamado de auxilio, en el caso del Ejercito de Nicaragua, está bastante claro de que el articulo los de las funciones del Ejército es claro en señalar que deben proteger y estar en contra de la criminalidad del pueblo”, sostuvo. https://cafeconvoz.com/2021/04/20/ex-presidente-de-la-csj-confirma-que-ejercito-facilito-armas-a-paramilitares-y-participo-en-la-represion/

Complicidad de Solís

Además, el experto en temas jurídicos indicó que la Corte Suprema de Justicia, tiene responsabilidad en cuanto a la impartición de justicia en el país, pues desde ella Solís avaló fraudes electorales, aprobó la reelección indefinida de Daniel Ortega, pero que eso no lo implica en la realización de delitos de lesa humanidad, puesto que no participó directamente en la matanza de abril de 2018.

“Nosotros no vemos a los jueces persiguiendo los delitos porque no les corresponde, ese es trabajo de la policía y fiscalía, no estoy diciendo que no tenga responsabilidad, pero la responsabilidad de los crímenes gordos tal vez no tenga responsabilidad, , hay muchas formas de ser responsables de ser autor o partícipes, que puede ser en calidad de cómplice, de encubridor, el haber bajado orientación a los jueces puede haber sido en especie de inducción… quien estaría pecando directamente es el juez o magistrado por haber actuado en contra de una Ley Expresa… no estoy diciendo que no sea responsable, es responsable hasta cierto punto, según lo que corresponde al cargo porque quienes juzgaron a los presos políticos fueron los jueces” , sostuvo Morazán.

Justicia se ha desvirtuado en Nicaragua

Según el ex funcionario Judicial, la justicia en Nicaragua se ha desvirtuado luego que se plegaron a las políticas represivas y a intereses de Daniel Ortega, facilitando la impunidad y la violacion de derechos humanos.

“Es un secreto a voces, todos los nicaragüenses somos testigos de esa realidad, casos como la Zoilamerica, como persecuciones en contra de Leonel Teller, es triste que la justicia ha sido aprovechada de esa manera y el que ha sacado mayor rédito a esto ha sido el Frente Sandinista, eso se intensifico y al día de hoy el paramilitarismo en todos los complejos judiciales, estuvo permanente resguardando las instalaciones y esperando a ver que es lo que cae”, manifestó.

Este abogado recordó que la policía, bajo el orden del régimen de Daniel Ortega, se puso a la altura de las decisiones que tomaban los jueces en los centros penales, puesto a que no respetaban ordenes de libertad, sino que hacia la voluntad del FSLN.

“Todo el núcleo de Rafael Solís ha sido despedido del Poder Judicial, el estado policíaco se venía instaurando desde antes de abril, varios jueces dijeron que los policías no acataban las ordenes judiciales de libertad, uno de los magistrados que era mas receptivos de escuchar estos casos era Solís”, indicó.

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